La misma pregunta, todo el día
Seis de cada diez llamadas no son un cliente nuevo ni un problema: son el horario, el precio o la dirección.
- Cada pregunta corta a alguien que estaba atendiendo a un cliente.
- La respuesta cambia según quién coja el teléfono.
- Fuera de horario no se contesta nada, ni lo más sencillo.
- El que pregunta por el precio cuelga y llama a otro sitio.
- Nadie sabe qué se pregunta más ni qué falta explicar.
- Se contesta sin que nadie levante la vista del mostrador.
- La respuesta es la misma la dé quien la dé y a la hora que sea.
- Se contesta igual a las once de la noche que a media mañana.
- El que pregunta por el precio se queda, y muchas veces pide hora.
- Se ve qué pregunta se repite, que es justo la que falta en tu web.
Contestando desde esta tarde
No hay que redactar un manual: es la información que ya dais veinte veces al día.
Responder es solo el principio
Una pregunta bien contestada casi nunca acaba en la respuesta: acaba en una cita, en un documento o en una persona.
Las mismas cinco preguntas, cinco sectores
Cambia el vocabulario, no el problema. Entra en el tuyo y verás cuáles son las tuyas.
Cuánto cuesta un color, quién lo hace y si hay hueco esta semana.
Si hay terraza, si admiten perros y si queda mesa para el sábado.
Cuánto cuesta la revisión, si dan coche de sustitución y si está listo el suyo.
Si trabajan con su mutua, qué incluye la primera visita y qué hay que traer.
Cuánto pide el propietario, qué gastos lleva y cuándo se puede ver.
Lo que cambia cuando el mostrador deja de sonar
Estos números son de negocios donde la mitad de las llamadas eran la misma pregunta.
Las preguntas de siempre —horario, terraza, si hay cocina— ya no llegan al equipo.
El día de una avería recibíamos cuarenta llamadas iguales. Ya no llega ninguna al despacho.
Lo que todo el mundo pregunta
Seis respuestas rápidas para quitarte las dudas de encima.
Empieza por tus cinco preguntas
Cuéntale lo que respondes cada día y esta misma tarde deja de sonar el mostrador.
El teléfono da más problemas
Si este te suena, estos tres también. Cada uno se resuelve por su cuenta.