Cada llamada vale una operación
Aquí el teléfono no trae una cita de veinte euros: trae una venta o un alquiler. Esto es lo que cambia con digaliving.

- El equipo está enseñando pisos y la oficina se queda vacía. Las llamadas se acumulan en el buzón.
- Un interesado llama a las nueve de la noche después de ver el anuncio. Nadie contesta y mañana ya ha llamado a otras tres agencias.
- Una avería en un edificio y cuarenta propietarios llamando por lo mismo el mismo día.

- Contesta mientras nadie puede, resuelve las dudas del inmueble y deja la visita agendada en la agenda del agente.
- Atiende al momento, cualifica presupuesto y plazo, y agenda la visita antes de que llame a nadie más.
- Informa del estado de la incidencia a todo el que llame y solo escala lo que de verdad es nuevo.
Pensado para negocios de viviendas e inmuebles
No es lo mismo cualificar a quien quiere comprar que informar a un propietario de una avería. digaliving sabe la diferencia.

Cualifica al interesado y agenda la visita antes de que llame a otra agencia.

Informa del estado de cada incidencia y escala solo lo que es nuevo.

Resuelve check-in, normas e incidencias a las tres de la mañana y en su idioma.

Absorbe el pico entero y deja cada lead cualificado para el equipo comercial.

Filtra ingresos, aval y plazo antes de organizar ninguna visita.

Aguanta el pico de temporada y atiende en el idioma de cada familia.
Cuánto te cuesta no contestar
Las llamadas que pierdes y las que interrumpen tu trabajo tienen un coste. Descubre cuánto podrías ahorrar con digaliving.
Datos orientativos para una agencia:
- 300 llamadas al mes de 2,5 min de media.
- 450 € de ticket medio por cliente.
Dinero perdido cada mes
16.200 €
194.400 € al año
90
llamadas sin contestar al mes
36
clientes que iban a pedir cita
Se arregla con Diga Growth, 169 €/mes.
Pierdes 96 veces lo que cuesta.
Pruébalo ahora
Escucha cómo sonaría el teléfono de tu negocio contestado por heydiga. Ahora mismo y totalmente gratis.
Un asistente por negocio
El mismo motor, entrenado para otro negocio. Si el inmobiliario no es lo tuyo, entra en el que sí.
Contesta mientras el equipo trabaja y deja la agenda del salón hecha para mañana.
Coge diez llamadas a la vez en hora punta y sienta las reservas sin sacar a nadie de sala.
Da cita de taller, informa del estado del coche y no deja escapar un lead de venta.
Llena la agenda, reduce las ausencias y trata cada dato con el cuidado que exige.


