Reservas y citas
Consulta huecos, reserva, cambia y cancela sin pasar por una persona.
Lo que cuesta dar una cita
Cada cita son cinco minutos de alguien, tres preguntas y una libreta. Multiplicado por las que entran al día.
- Se para lo que se esté haciendo para abrir la agenda.
- Se ofrece un hueco que otro acaba de coger por otro canal.
- Se calcula a ojo cuánto dura el servicio y se queda corto.
- La cita se apunta en un papel y a veces no llega al programa.
- El cliente cuelga sin saber si tiene hora de verdad.
- Nadie para: la cita se cierra sola mientras el equipo trabaja.
- Se ofrece el hueco que está libre en ese instante, no el de esta mañana.
- Cada servicio ocupa lo que de verdad dura, con su profesional y su sala.
- La cita entra directamente en el programa que ya usáis.
- El cliente cuelga con la confirmación en el móvil.
Reservando esta misma tarde
Sin cambiar de programa de gestión, sin migrar nada y sin tocar el número del negocio.
Dar hora es más que apuntar
Entre que suena el teléfono y la cita queda puesta pasan tres cosas, y ninguna es escribir un nombre.
Consulta la agenda de verdad y deja la cita puesta antes de colgar.
Manda la confirmación con la hora, la dirección y lo que hay que traer.
Y si es un cliente de siempre, ya sabe con quién se atiende y qué se hizo la última vez.
La misma agenda, cuatro oficios
Lo que cambia es qué ocupa un hueco: una silla, una mesa, una elevación o un gabinete. Entra en el tuyo.
Con su profesional de siempre y el tiempo real de cada servicio.
Con los comensales, el turno y la mesa que de verdad queda libre.
Con la matrícula, el tipo de intervención y la elevación disponible.
Con el profesional, el gabinete y la duración que pide cada tratamiento.
Lo que cambia cuando nadie coge la libreta
Estos números son de negocios que daban todas sus citas a mano.
El teléfono dejó de ser una interrupción. Ahora la agenda del día siguiente ya viene hecha.
Confirmamos todas las citas de la víspera. Los sillones ya no se quedan parados.
Lo que todo el mundo pregunta
Seis respuestas rápidas para quitarte las dudas de encima.
Conéctalo a tu agenda
Se conecta a la que ya tienes y esta misma tarde empieza a reservar.
El teléfono da más problemas
Si este te suena, estos tres también. Cada uno se resuelve por su cuenta.