Comparte
Envía la carta, el presupuesto o el documento que haga falta durante la conversación.
Explicar por teléfono lo que cabe en un PDF
La dirección, la carta, la tarifa, la lista de lo que hay que traer. Se dictan por teléfono, letra a letra, veinte veces al día.
Hay información que no se entiende contada: se entiende leída. Y aun así se dicta por teléfono, con el cliente apuntando en un papel que perderá. Cuando alguien promete mandarlo luego, ese luego llega tarde o no llega, porque quien lo prometió estaba atendiendo a otra persona. La conversación acaba bien y el cliente se queda sin lo que necesitaba.
Sonia · Recepcionista IA de digalook
Llamada entrante · Miércoles 19:45
Sonia · Recepcionista IA de digafood
Llamada entrante · Viernes 18:20
Sonia · Recepcionista IA de digamotor
Llamada entrante · Jueves 20:05
Sonia · Recepcionista IA de digaclinic
Llamada entrante · Martes 20:40
Sonia · Recepcionista IA de digaliving
Llamada entrante · Domingo 11:30
Lo manda mientras habla
No es un correo automático de después: es el documento en el móvil del cliente antes de colgar.
- Envía el documento durante la conversación, no al terminarla.
- Elige cuál mandar según lo que se esté hablando.
- Manda enlaces igual que archivos: ubicación, formulario o carta.
- Lo envía por WhatsApp al número desde el que llaman.
- Comprueba que ha salido y lo dice en voz alta.
- Deja registrado qué se envió y a quién.
Los documentos y cuándo van
No hay que crear nada: son los archivos que ya se mandan a mano. Solo hay que decir cuándo se manda cada uno.
El cliente cuelga con el documento
La diferencia entre prometer que se manda y que ya esté mandado se nota en la llamada siguiente, que no hay.
- El documento entregado, en el móvil y antes de colgar.
- La versión buena, la de hoy y no la del año pasado.
- La llamada más corta: se manda en vez de dictarse.
- La confirmación de envío, dicha en la propia conversación.
- El registro de qué se pide más, que dice qué falta en tu web.
Donde hay algo que enseñar
Comparte casi nunca es el motivo de la llamada: es lo que la remata.
En estos sectores
Contesta mientras el equipo trabaja y deja la agenda del salón hecha para mañana.
Coge diez llamadas a la vez en hora punta y sienta las reservas sin sacar a nadie de sala.
Da cita de taller, informa del estado del coche y no deja escapar un lead de venta.
Llena la agenda, reduce las ausencias y trata cada dato con el cuidado que exige.
Atiende al interesado cuando llama, lo cualifica y agenda la visita antes de que llame a otro.
Dónde están los límites
Lo decimos aquí para que nadie se lo encuentre en una demo. Comparte manda lo que le has dado, y solo eso.
- No crea documentos. Envía los tuyos; no redacta un presupuesto nuevo.
- No los mantiene al día. Si la carta cambia, hay que subir la nueva.
- No manda datos sensibles a cualquiera. Un historial o una factura pide identificar antes a quien llama.
- No garantiza que se lea. Entrega y lo confirma; abrirlo ya es del cliente.
- No sustituye a tu web. Manda un enlace o un archivo, no una página nueva.
Lo que todo el mundo pregunta
Las seis dudas de quien se pasa el día dictando lo mismo.
Pruébalo con tu carta
Súbela una vez y en la siguiente llamada la manda él.
Nunca viene sola
Comparte remata la conversación, pero antes alguien ha respondido, ha dado cita o ha recogido los datos. Estas son las otras ocho.
Contesta las preguntas de siempre sobre el negocio, sin equivocarse ni inventar.
Consulta huecos reales, da la cita, la cambia y la cancela. Todo hablando.
Recoge y cualifica los datos de quien llama, y los deja donde el equipo trabaja.
Cuando no lo sabe, lo dice y pasa la llamada a una persona.
Recoge la incidencia entera desde el primer contacto, y la deja lista para resolver.
Reconoce a quien llama y recupera su historial antes de decir nada.
Convierte cada conversación en datos: qué se pregunta, qué se pierde, qué mejora.
Automatiza el flujo propio del negocio, ese que no encaja en ninguna casilla.