Captura
Recoge y cualifica los datos de quien llama, y los deja donde el equipo trabaja.
El interesado llamó y no quedó nada
Una oportunidad no se pierde por caro. Se pierde porque nadie cogió el teléfono o porque lo que se habló no llegó a ninguna parte.
Quien pregunta por un precio o por un piso está decidiendo en ese momento, y si no encuentra a nadie llama al siguiente. Cuando sí encuentra, lo hablado acaba en una nota, en la cabeza de quien atendió o en un papel del mostrador. El equipo comercial recibe medio dato, tarde, y sin saber qué se prometió.
Sonia · Recepcionista IA de digalook
Llamada entrante · Jueves 21:25
Sonia · Recepcionista IA de digafood
Llamada entrante · Martes 16:10
Sonia · Recepcionista IA de digamotor
Llamada entrante · Domingo 12:40
Sonia · Recepcionista IA de digaclinic
Llamada entrante · Viernes 20:15
Sonia · Recepcionista IA de digaliving
Llamada entrante · Lunes 21:50
Cualifica mientras habla
No es un formulario leído en voz alta: son las preguntas que haría tu mejor comercial, hechas en la conversación.
- Pregunta lo que tu equipo necesita saber, no lo que cabe en un formulario.
- Recoge los campos propios del sector: matrícula, comensales, zona, presupuesto.
- Distingue al que compra del que mira, con las reglas que le des.
- Deja el lead donde el equipo ya trabaja, no en una bandeja aparte.
- Avisa a quien le toca, con el resumen de lo que se habló.
- Atiende varias llamadas a la vez cuando entra una campaña.
Qué es un lead bueno para ti
Lo difícil no es preguntar: es saber qué se pregunta y cuándo un contacto merece que alguien lo llame.
El lead, entero y en caliente
No es un número apuntado. Es un contacto con contexto, en el sitio donde se trabaja y a los pocos segundos de llamar.
- Los datos de contacto, completos y sin transcribir a mano.
- Qué quería, con las palabras que usó al pedirlo.
- Los campos de tu sector, rellenos y siempre los mismos.
- El estado de cualificación, para saber a quién llamar primero.
- El aviso al comercial que lleva ese lead, en el momento.
Donde hay una oportunidad que se enfría
Captura entra cuando la conversación deja de ser una consulta y empieza a ser una venta.
En estos sectores
Contesta mientras el equipo trabaja y deja la agenda del salón hecha para mañana.
Coge diez llamadas a la vez en hora punta y sienta las reservas sin sacar a nadie de sala.
Da cita de taller, informa del estado del coche y no deja escapar un lead de venta.
Llena la agenda, reduce las ausencias y trata cada dato con el cuidado que exige.
Atiende al interesado cuando llama, lo cualifica y agenda la visita antes de que llame a otro.
Dónde están los límites
Lo decimos aquí para que nadie se lo encuentre en una demo. Captura abre la oportunidad; cerrarla sigue siendo cosa vuestra.
- No vende. Recoge y cualifica; la negociación y el cierre son de una persona.
- No puntúa por su cuenta. Cualifica con tus reglas, no con un criterio propio.
- No persigue al lead. Lo deja listo; el seguimiento lo hace tu equipo o tu CRM.
- No inventa datos. Lo que el cliente no diga, queda vacío y se ve que está vacío.
- No decide el precio. Da el que le hayas cargado y nunca una excepción.
Lo que todo el mundo pregunta
Las seis dudas de quien vive de que el teléfono traiga clientes.
Pruébalo con tu próximo anuncio
Se conecta a tu CRM y la siguiente llamada entra ya cualificada.
Nunca viene sola
Captura recoge la oportunidad, pero antes alguien resolvió la duda y después habrá que dar cita o pasar la llamada. Estas son las otras ocho.
Contesta las preguntas de siempre sobre el negocio, sin equivocarse ni inventar.
Consulta huecos reales, da la cita, la cambia y la cancela. Todo hablando.
Cuando no lo sabe, lo dice y pasa la llamada a una persona.
Recoge la incidencia entera desde el primer contacto, y la deja lista para resolver.
Envía la carta, el presupuesto o el documento que haga falta durante la conversación.
Reconoce a quien llama y recupera su historial antes de decir nada.
Convierte cada conversación en datos: qué se pregunta, qué se pierde, qué mejora.
Automatiza el flujo propio del negocio, ese que no encaja en ninguna casilla.