Un número, tres conversaciones distintas
Por el mismo teléfono entra quien quiere cita, quien pregunta por su coche y quien va a comprar uno. Esto es lo que cambia con digamotor.

- Recepción atiende a un cliente en el mostrador y el teléfono suena. Se coge tarde, o no se coge.
- Media mañana se va en llamadas de «¿está listo mi coche?», y cada una interrumpe a alguien que está trabajando.
- Un cliente llama interesado en un modelo a las ocho y media de la tarde. Nadie contesta y mañana ya ha llamado a otro concesionario.

- Contesta a la primera, da la cita según la carga real del taller y deja el mostrador libre.
- Reconoce al cliente, consulta el estado de su vehículo y se lo cuenta. Nadie entra al taller a preguntar.
- Recoge el interés, cualifica y deja el lead en el CRM con toda la información para que el comercial llame primero.
Pensado para negocios de automoción y talleres
No es lo mismo dar cita para un cambio de neumáticos que cualificar a quien viene a comprar un coche. digamotor sabe la diferencia.

Distingue las tres consultas y resuelve cada una por su camino.

Separa el lead de venta de la cita de taller y lo enruta al equipo correcto.

Recoge matrícula, siniestro, compañía y perito sin equivocarse.

Contesta rápido y encaja la cita en el primer hueco libre.

Absorbe el pico de primavera y responde por modelos, plazos y precios.

Atiende siempre, resuelve la incidencia o la escala a quien esté de guardia.
Cuánto te cuesta no contestar
Las llamadas que pierdes y las que interrumpen tu trabajo tienen un coste. Descubre cuánto podrías ahorrar con digamotor.
Datos orientativos para un taller:
- 500 llamadas al mes de 2 min de media.
- 280 € de ticket medio por cliente.
Dinero perdido cada mes
16.800 €
201.600 € al año
150
llamadas sin contestar al mes
60
clientes que iban a pedir cita
Se arregla con Diga Pro, desde 279 €/mes.
Pierdes 60 veces lo que cuesta.
Pruébalo ahora
Escucha cómo sonaría el teléfono de tu negocio contestado por heydiga. Ahora mismo y totalmente gratis.
Un asistente por negocio
El mismo motor, entrenado para otro negocio. Si la automoción no es lo tuyo, entra en el que sí.
Contesta mientras el equipo trabaja y deja la agenda del salón hecha para mañana.
Coge diez llamadas a la vez en hora punta y sienta las reservas sin sacar a nadie de sala.
Llena la agenda, reduce las ausencias y trata cada dato con el cuidado que exige.
Atiende al interesado cuando llama, lo cualifica y agenda la visita antes de que llame a otro.


