Seguimiento postventa
Después del servicio hay contacto, y por eso el cliente vuelve.
Lo que pasa después de cobrar
La venta se cierra y ahí acaba todo. La revisión, la reseña y la siguiente compra dependen de que alguien se acuerde.
- El seguimiento se hace cuando hay un hueco, o sea, casi nunca.
- La revisión del año que viene depende de que el cliente se acuerde.
- La reseña se pide de vez en cuando y a quien pilla cerca.
- Si algo salió mal, se sabe cuando llega la reseña de una estrella.
- El cliente satisfecho se olvida del negocio hasta que le vuelve a hacer falta.
- Se hace siempre, a los días que hayas decidido.
- El aviso sale solo cuando toca, con la cita ya ofrecida.
- La reseña se pide a todos, en el momento en que aún se acuerdan.
- Si algo salió mal, se recoge la incidencia antes de que se haga pública.
- El cliente satisfecho recibe una señal de que se acuerdan de él.
Funcionando desde el próximo cliente
No hay que montar una campaña: sale de lo que ya está apuntado en vuestro sistema.
Volver a llamar, con criterio
Un seguimiento sirve cuando sabe a quién llama, por qué y qué hacer con la respuesta.
Si algo ha salido mal, lo recoge entero y lo pone en manos de alguien.
Manda la factura, la garantía o el informe sin que nadie tenga que buscarlo.
Sabe qué compró y cuándo antes de decir la primera frase.
Y ejecuta vuestra rutina de posventa en el orden y los plazos de siempre.
Donde el cliente vuelve, si le llamas
En estos tres oficios, la siguiente visita ya está decidida: solo hay que recordarla. Entra en el tuyo.
El siguiente retoque de color, que tiene fecha aunque nadie la diga.
La revisión del año que viene y la ITV, que nadie apunta en ningún sitio.
El control a los seis meses, que es la mitad del tratamiento.
Lo que cambia cuando el cliente vuelve
Estos números son de negocios que dejaban de hablar con el cliente al cobrar.
Las llamadas de «cómo va mi coche» ya no llegan al taller. Hemos recuperado media mañana.
Los pacientes ya no abandonan a mitad del tratamiento. Se les recuerda cada sesión.
Lo que todo el mundo pregunta
Ocho respuestas rápidas para quitarte las dudas de encima.
Empieza por el cliente de ayer
Elige cuándo y qué preguntar, y el seguimiento sale solo.
El teléfono da más problemas
Si este te suena, estos tres también. Cada uno se resuelve por su cuenta.