Un día cualquiera en el salón
El teléfono no elige el momento. Así es como pierdes dinero hoy, y lo que pasa con digalook.

- Con las manos dentro de una manicura no se coge el teléfono.
- Escriben por WhatsApp preguntando por diseños y precios.
- Alguien cancela y el hueco de la tarde se queda vacío.
- Una clienta lleva cinco semanas sin volver al relleno.
- Piden cita de madrugada, con el salón cerrado.

- Se contesta a la primera y la cita queda puesta.
- Se responde al momento y se agenda en la misma conversación.
- Se ofrece a quien esperaba sitio antes de que se enfríe.
- Se le recuerda a tiempo y vuelve a reservar.
- Se atiende igual y mañana la agenda ya está hecha.
Trabajamos con las manos ocupadas todo el día. Que el teléfono se conteste solo ha sido el cambio más grande del año.
Los retoques se agendan solos y avisa cuando toca. Hemos recuperado clientas que se descolgaban a las tres semanas.
Nos escriben por WhatsApp a cualquier hora. Ahora reciben respuesta al momento y la cita queda cerrada.
Estamos donde más lo necesitas
No hace falta cambiar cómo trabaja el salón. Solo dejar de perder estas tres cosas.
Trabajas con las dos manos todo el día. El teléfono y el WhatsApp se contestan solos y tú no levantas la vista.
Un relleno se pide cada tres o cuatro semanas. Recuerda cuándo toca y la clienta vuelve a reservar.
La mayoría escribe de noche. Se responde al momento, con precios y diseños, y la cita queda cerrada.
Empieza a trabajar hoy
Sin instalar nada, sin cambiar de programa y sin tocar el número del salón.
Trabaja sobre tu agenda
No sustituye al programa del salón: lo usa. Las citas que da están donde tienen que estar desde el primer minuto.



Cuánto te cuesta no contestar
Las llamadas que pierdes y las que interrumpen tu trabajo tienen un coste. Descubre cuánto podrías ahorrar con digalook.
Datos orientativos para un salón de uñas:
- 320 llamadas al mes de 1,3 min de media.
- 35 € de ticket medio por cliente.
Dinero perdido cada mes
1330 €
15.960 € al año
96
llamadas sin contestar al mes
38
clientes que iban a pedir cita
Se arregla con Diga Start, 99 €/mes.
Pierdes 13 veces lo que cuesta.
Lo que pregunta un salón de uñas
Las ocho dudas propias del sector. Resueltas aquí para no tener que llamar a preguntarlo.
Pruébalo esta semana
Se pone a contestar en minutos. Si no convence, se apaga.
Cada uno es distinto
Cada negocio tiene su propia casuística, con su día a día, sus integraciones y sus preguntas.





